Mi primer contacto con las terapias naturales fue a los 10 años, cuando me detectaron un quiste en la tiroides. Mi madre había pasado por lo mismo en su juventud y, tras una cirugía, le extirparon la glándula, con consecuencias para toda la vida. Cuando llegó mi turno, decidió buscar alternativas antes de recurrir a una operación.
Gracias a la suplementación con productos naturales, un año después el quiste había desaparecido. Esta experiencia marcó profundamente mi visión sobre la salud y me llevó a confiar en los recursos que la naturaleza nos brinda.
Desde muy joven, siempre me ha interesado el bienestar emocional de las personas. Reflexionaba sobre el impacto que tenemos en los demás y sobre la importancia de ayudar en lugar de competir. Estas inquietudes me llevaron a estudiar Psicología, con la convicción de que podía aportar algo positivo a quienes enfrentan dificultades emocionales.
En 2004, mientras terminaba la licenciatura, comencé a colaborar en Naturevida (en aquel momento, Casa Natura Ruth). Desde entonces, he combinado mi formación en Psicología con las terapias y suplementos naturales, ofreciendo un enfoque holístico y respetuoso para el bienestar de nuestros clientes.